Si bien es sabido que muchas de las cosas que publico aquí son simples recopilaciones de canciones, libros, incluso frases que me mueven muchísimo, y que de algún modo me identifico con ellas, —porque cuando estás en ciertas situaciones sientes como si todo lo hubieran escrito especialmente para ti. Porque así es la mentalidad de un adolescente, porque así lo marcan los arquetipos, porque así es el inconsciente colectivo...— ahora me toca escribir mi parte.
Estoy escribiendo una mamada de libro, soy la persona menos indicada para hacerlo, pero lo hago, quiero expresar mis ridiculeces y mis no tanto. Entonces aquí va mi parte, lo que sería mi prólogo, mi introducción, mi prefacio.
Soy vengativa, soy rencorosa, soy obsesiva, soy una puta reventada, soy muchas cosas, y a la vez soy nada. Sólo sé que no soy común. No soy una copia de nadie, sé que sobresalgo del resto, pero nadie me nota. No soy igual a las demás, no soy ordinaria. No soy bonita, tal vez por eso no sobresalgo. Soy gris. Soy enojona, soy muy sumisa cuando siento a gente que sobrepone, soy explosiva, soy déspota, soy de las personas más inseguras. Soy lo que llamarían “alguien equis” en la sociedad, sin embargo no se dan cuenta que soy de lo mejor. Soy inteligente, soy miedosa, soy poco valiente… y esta es mi historia.
No soy, ni pretendo ser una copia barata de Abzurdah de Cielo Latini, no quiero hacerme rica con este texto (suponiendo que se llega a convertir en libro, lo cual es poco probable) solo necesito sacarlo. Cuando sea mayor, tenga una familia hecha y derecha, cuando sea feliz siendo una buena psicóloga publicaré esto en algún blog, con el único fin de que esté ahí recordándome lo que algún día fui, y lo mucho que me sirvió, y lo muy lejano que se encuentra de mí en ese momento, con el poco interés que jovencitas entre 13 y 19 años se traumen al leerlo e intenten seguir mis pasos. Sólo quiero hacer un poco melodramática mi historia/vida.
Ahora bien, seré lo más sincera posible, no omitiré detalles (al menos no los detalles que tengan que ver con lo que estoy escribiendo) y no mentiré absolutamente en nada. Lo juro por Dios, por mi madre y por mi vida misma. Si alguien se atreve a decir lo contrario, puede irse muy lejos a chingar a su madre. Esta es mi historia, y como bien escribe Cielo: LOS HECHOS SIEMPRE RESULTAN SER MEJOR CONTADOS DESDE EL PUNTO DE VISTA PROPIO. Así que, aquí voy.